EVO PLEBISCITADO
por Atilio A. Borón
Si bien al cierre de esta nota no había cifras oficiales definitivas, lo cierto es que el rotundo triunfo de Evo –se estima que rondará en torno del 60 por ciento, superando la votación obtenida en diciembre del 2005– permite extraer algunas interesantes conclusiones.
Primera: que como ya fue advertido por la oposición, la ratificación del mandato de Evo Morales no pondrá fin a las hostilidades, los chantajes, las agresiones y las políticas desestabilizadoras de la derecha boliviana. Máxime cuando al menos dos de los cuatro prefectos de la Media Luna fueron también ratificados. La derecha jamás juega todas sus cartas en la arena institucional y/o legal. La idea de que este actor es un “opositor leal”, respetuoso de la institucionalidad, es una ficción tan ingenua como peligrosa. Pese a las renovadas credenciales de Evo como el presidente con mayor legitimidad popular de la historia boliviana, la derecha no cesará de conspirar hasta provocar su caída, acabar con su vida o consumar la partición del país.
Segunda: tomar nota del descarado protagonismo del imperialismo norteamericano, que desmiente el remanido discurso oficial de la Casa Blanca sobre la irrelevancia de América latina. Tal como lo denunciaran Evo Morales y el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, el embajador de Estados Unidos, Philip S. Goldberg, se convirtió en el gran articulador de una oposición cuyo principal factor de cohesión es su racismo y su odio visceral hacia los pueblos originarios de Bolivia y que, por eso mismo, requiere los servicios de un procónsul imperial para otorgarles organicidad y eficacia a sus iniciativas.
Sólo en el 2007 la Usaid desembolsó 124 millones de dólares en “ayudas” de diversos tipo a la “sociedad civil” boliviana, la mayoría canalizada a través de los gobiernos de los departamentos de la Media Luna y múltiples programas de entrenamiento en el arte del good governance impartido en Estados Unidos a autoridades locales y departamentales de esa región, con el obvio propósito de solidificar la oposición a Morales y preparar la administración pública departamental para una eventual escisión. Otras agencias de Washington también hicieron lo suyo: la National Endowment for Democracy, por ejemplo, colaboró con un aporte de 600.000 dólares ese mismo año para “capacitar” políticamente a la oposición.
Tercera y final: la necesidad imperiosa de que Evo salga a disputarle la calle a la derecha y pasar a la ofensiva haciendo una gran convocatoria popular para torcerle la mano a una oposición que no oculta sus planes de “tumbar” al presidente. Ceder posiciones, máxime después de un triunfo como éste, significará debilitar aún más a Evo, cuya capacidad para transitar el territorio boliviano ya está seriamente menoscabada por el accionar violento de la derecha. Pensar que se podrá apaciguar a quienes llaman a la sedición apelando a la mecánica parlamentaria sólo conseguirá agigantar la fuerza de la oposición, que se mueve a sus anchas en el Parlamento y en la calle.
Para esto Evo tendrá que acelerar y profundizar su proceso de reformas estructurales, condición imprescindible para la supervivencia de su gobierno. De este modo logrará: (a) motivar, movilizar y organizar a sus seguidores, que son la mayoría del país; (b) deslegitimar al infantilismo ultraizquierdista que lo acosa y que juega objetivamente para la derecha; y (c) demostrarle a esta última y a sus mandantes del imperio que una epopeya histórica como la protagonizada por el pueblo boliviano al ungirlo como presidente no podrá ser desbaratada tan fácilmente, y que aquél estará preparado para librar las batallas que sean necesarias para preservar sus conquistas.
Fuente: Página 12
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BOLIVIA EN LA ENCRUCIJADA
por Luis Britto García
Ascendemos una vez más a Tiwanaku, todavía centro ceremonial viviente y calendario y síntesis de dualidades y mapa y origen del mundo. Mil seiscientos años antes de Cristo florecieron los pueblos que cultivaron Bolivia, Perú y la costa de Chile y crearon las 250 variedades de maíz y las 450 variedades de papa que nutrieron América para que ésta alimentara el mundo con sus vegetales prodigiosos y los 16 millones de kilos de plata que sustentaron la hegemonía europea. En el ara central el kallawalla, el hombre medicina, dispone las ofrendas que acariciaremos diciendo nuestros deseos. En la atmósfera tenue recuerdos y sonidos se escuchan apagados.
En los cimientos de la pirámide de Akapana indígenas embozados desentierran víctimas descuartizadas. ¿Qué gritan el Descuartizador, la potencia hegemónica y sus vasallos?. Para inmolar un país se requiere:
1) Que tenga posición estratégica como Panamá, agua dulce y biodiversidad como Brasil, hidrocarburos como Venezuela, Ecuador, Bolivia, o gobiernos progresistas.
2) Que se aticen diversidades étnicas, sociales, económicas o culturales entre sus nacionales, tildándolos de pueblos distintos, o se acepte que los nacionales deban lealtad y obediencia a potencias extranjeras.
3) Que intereses externos e internos planeen confiscar los recursos para su uso privado.
4) Que el gobierno sea carcomido por doctrinas federalistas y descentralizadoras que faciliten a una oligarquía local reinar sobre el área sececionada.
5) Que el sistema internacional sea coaccionado para favorecer, provocar y legitimar la mutilación.
6) Que grupos armados internos colaboren con fuerzas de grandes potencias o paramilitares que ejecuten la disgregación.
7) Que una formación cultural y educativa suicida borre los conceptos de geografía, historia, formación cívica, unidad y soberanía patrias y predique la escisión de los ciudadanos en pueblos con derechos y territorios distintos.
Éste es seguramente el instructivo que repite Phillip Goldberg, el embajador estadounidense en Bolivia, recién venido de la extinta Yugoeslavia, donde ejercitó sus destrezas como despedazador de países. Según denuncia Michel Collon, la USAID financia a Juan Carlos Orenda, consejero del Comité Cívico de Santa Cruz. La Fundación del Milenio, de la universidad San Simón de Cochabamba, recibió 155.000 dólares para oponerse a las nacionalizaciones de los hidrocarburos; 110.000 dólares fueron destinados a la formación de jóvenes derechistas en Washington: en 2006 el estadounidense Triston Jay Amero hizo estallar 300 kilos de dinamita en los hoteles de La Paz; la estadounidense Donna Thi intentó contrabandear municiones y fue liberada gracias a los buenos oficios del embajador Goldberg.
¿Qué dice el torrente de manifestantes que repleta la avenida del Prado en La Paz con multicolores banderas? Bolivia cambia, gritan. Pan a peso y precio justo, proclaman. Fueron alfabetizadas 580.000 personas, más de un millón de bolivianos recibieron asistencia médica gratuita, celebran., Bolivia digna, se ufanan. Bolivia unida, jamás será vencida.
¿Qué dice Evo, en medio milenio el primer mandatario indígena de un país de indígenas? Al hablar, su expresión reviste un candor de niño: “Perdón a los periodistas, pero aquí hay terrorismo mediático. Yo sé que no son los periodistas, son fundamentalmente los dueños de los medios de comunicación” (…) “Algunos spots, algunas solicitadas contra el gobierno son pagadas desde Estados Unidos (…) Desde allá están pagando a los sectores opositores en Bolivia”. Podría añadir que, gracias a la aplicación de los ingresos de la industria de hidrocarburos nacionalizada, en poco más de dos años el desempleo urbano baja de 8,15% a 7,66%:, el salario mínimo sube de 440 bolivianos a 577,5, la deuda externa baja de 4.940 a 2.900 millones de dólares, las reservas internacionales suben de 3.178 a 7.123 millones de dólares, por primera vez en décadas no hay déficit fiscal. Añadimos que el Presidente, vicepresidente, parlamentarios y ministros se rebajaron los sueldos, que incrementarion los salarios de los empleados de la salud, de los maestros y en general de los trabajadores, que se eliminaron los gastos secretos, que siguen las nacionalizaciones, como de la la mina de Huanuni, la fundidora de Vinto y ENTEL, que se crean empresas públicas de alimentos como EMAPA para producir arroz, soya y aceite y la planta de carbonato de litio en Potosí.
¿Qué decimos Ernesto Cardenal, Francois Houtart, Michel Collon, Ramsey Clark, Montserrat Ponza, los participantes en el Encuentro de Intelectuales por la Unidad y la Soberanía de Bolivia? En el palacio presidencial, Frei Betto lee nuestra proclama con su dulce acento brasileño: “Los grupos políticos y económicos que dominaron el país durante décadas, y que aún mantienen gran parte del poder mediático, son los mismos que sometieron a la pobreza y al atraso a la gran mayoría de su población. (…) Convocamos a los gobiernos, organizaciones internacionales y a todos los ciudadanos del mundo a contribuir al reencuentro de la sociedad boliviana que, en los próximos días, participará en una jornada en la que prevalecerán la razón y el entendimiento.”
¿Qué dice la oposición? Fascistas con facciones indígenas insultan a las mayorías indígenas. Marginalidades expulsadas de Europa marginalizan al pueblo que los acogió y enriqueció generosamente. Uno solo de ellos, Marinkovich, tiene una hacienda de más de 300.000 hectáreas. Así como se poseen latifundios que parecen países, se quieren poseer países que parezcan latifundios. El plan secesionista va en serio. Después de la supuesta consulta sobre los estatutos autonómicos, inconstitucional, a la cual no concurrió la mayoría de los electores y cuyos resultados no fueron verificados por ninguna autoridad imparcial, los prefectos de las provincias han comenzado a sancionar estatutos por los cuales rompen sus vínculos con el gobierno central y pretenden percibir en sus gobernaciones los tributos originados por el ingreso de los hidrocarburos y las minas.
Oligarcas que convocaron un referendo contra Evo Morales ahora se sublevan contra el órgano electoral y contra el Tribunal Supremo cuando comprenden que el referendo puede revocarlos. Policías, transportistas y mineros lanzan acciones anárquicas para pescar en río revuelto sin advertir que pueden secarlo. Los secesionistas promueven una movilización callejera en Sucre, la capital política de Bolivia, que impide a Evo y a los representantes del Poder Legislativo concurrir a la conmemoración de la fecha patria de Bolivia. Evo quizá espera a que se desgasten, o a que se deslegitimen totalmente por sus acciones. Los secesionistas van acorralando al gobierno legítimo: han desconocido, sucesivamente, los poderes ejecutivo, legislativo y judicial del pueblo soberano. A falta de argumentos, buenos son palos, pedradas, tiros. Los prefectos secesionistas comandan escuadras que a garrotazos y balazos silencian a todo el que se dice boliviano.
¿Qué dirá el Soberano, voz de todos que unos pocos quieren reducir a nada?. Para mantener la unidad y la soberanía es indispensable:
1) Asegurar la dominación jurídica, política y social sobre los recursos naturales y estratégicos del territorio.
2) Aplicarlos para la eliminación de desigualdades económicas y sociales derivadas de distinciones étnicas o culturales y rechazar que diversidades entre ciudadanos equivalgan a secesión entre pueblos.
3) Asegurar para todos los recursos naturales o estratégicos del territorio y su producto.
4) Reconfigurar el sistema político en función de la unidad y la soberanía legislativa, administrativa y judicial sobre la totalidad del territorio, eliminando descentralizaciones extremas, federalismos secesionistas y deberes de lealtad y obediencia de los ciudadanos hacia potencias extranjeras.
5) Consolidar vínculos integracionistas con la región y con movimientos de países no alineados, que contrapesen las coaliciones secesionistas de los países hegemónicos.
6) Consolidar fuerzas armadas y milicia popular indisolublemente comprometidas con la defensa de la unidad y soberanía.
7) Lanzar una ofensiva cultural que divulgue la historia, la geografía y la formación cívica del pueblo, así como la indisolubilidad de los vínculos que lo unen como nación.
¿Que diré al entregar la ofrenda al fuego sagrado?. Mis deseos personales han sido colmados de tal forma que sólo me queda aprender que la creación, como el amor, sólo tiene sentido si es compartida. Un pueblo es una voluntad de compartir. Secesionarlo es asesinarlo. Contra el filo de los descuartizadores, van mis votos por la unidad de los hermanos, por la unidad con los hermanos.
Fuente: Koeyú Latinoamericano
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