¿POR QUÉ LA DERECHA LE TEME AL REVOCATORIO EN BOLIVIA?
Con una tendencia a aumentar sus niveles de apoyo en las ciudades de la Media Luna, el Presidente Evo Morales ratifica su posición favorable frente al referéndum revocatorio, pero al mismo tiempo, por contrapartida, los prefectos opositores, salvo Rubén Costas de Santa Cruz, hallan comprometida su gestión.
La respuesta a la pregunta de por qué la derecha teme ir al referéndum revocatorio el próximo 10 de agosto no es difícil. Las últimas encuestas, realizadas en la tercera semana de junio, dan cuenta que el presidente Evo Morales goza de un mayor apoyo en diez ciudades capital, incluida El Alto, respecto del último sondeo de opinión de mayo pasado.
Es altamente probable que oficialismo y oposición tengan en sus manos los resultados del estudio y que eso explique la decisión de los primeros de no retroceder en la aplicación de la ley, y la intención de los segundos de frenar el revocatorio por la vía de la modificación de la ley aprobada por el Senado, de mayoría opositora, el 8 de mayo pasado, cuatro días después de la consulta cruceña.
De acuerdo a un estudio de Equipos Mori sobre el probable comportamiento electoral que la población tendrá en el referéndum revocatorio, Morales cuenta con el apoyo de un 53%, lo cual implica un punto más en relación con mayo, cuando en las diez ciudades más importantes del país se registró un respaldo del 52% para su continuidad.
Un análisis entre la votación urbana y la rural, en la que el gobierno cuenta con una nítida hegemonía, quizá superior a un 60% de respaldo promedio, permite apreciar que el cálculo inicial de dirigentes y diputados oficialistas, que han estimado una votación cercana al 60% del total de los ciudadanos habilitados por la Corte Nacional Electoral, es una proyección razonable.
Otro estudio mandado hacer por la embajada de los Estados Unidos en La Paz, en mayo, también establece una nítida victoria de Morales y advierte de riesgos para muchos de los prefectos opositores.
El resultado del estudio al que La Epoca tuvo acceso tiene datos reveladores para el gobierno. El apoyo al Jefe de Estado registra un aumento del 25% al 30% en la ciudad de Santa Cruz, donde se supone existe una hegemonía de la oposición cívico-político y mediática, y una subida, también destacada, en la ciudad de Sucre, donde Morales recibe el 28% de apoyo frente al 8% que tenía en el quinto mes del año.
En el caso de Santa Cruz, el aumento de respaldo al presidente parece ir de manera paralela a la disminución del apoyo al prefecto Rubén Costas, quien cuenta con el 69% de respaldo frente al 71% del que gozaba a dos semanas de la consulta por los estatutos autonómicos que se hizo el 4 de mayo, según se desprende del sondeo hecho por Equipos Mori. Ya en mayo, según otro estudio de IPSOS, el prefecto experimentó una drástica baja de 12 puntos a pesar de haber sido el principal protagonista de la consulta.
Siempre en relación con los departamentos de la Media Luna, con los que el Gobierno libra sus principales batallas, el estudio de opinión muestra un aumento, entre mayo y junio, de 28 al 30% en Cobija y del 26 al 28% en Tarija, aunque experimenta una disminución del 40 al 37% en Trinidad.
En cuanto al resultado de la ciudad de Sucre, todo indica que la barrera del temor, rota en la elección del prefecto el 29 de junio, cuando el candidato oficialista sorprendió con un 45% de votación, a solo 7 puntos de la ganadora Savina Cuellar y aumentando en dos puntos lo obtenido por David Sánchez (MAS) en diciembre de 2005, es la antesala de un nivel de apoyo que se mantenía oculto y de la que el Presidente hará uso en agosto.
Pero no todo es alegría para el gobierno. Si bien el nivel de respaldo al Presidente y Vicepresidente supera la barrera del 70% en las ciudades de La Paz y El Alto, llama la atención de que, comparando mayo y junio, se haya producido una baja de 73% a 71% en la primera, y de 87% a 82% en la segunda. Ambas ciudades cuentan con un alto porcentaje de la población en edad de votar.
¿Qué pasa con otros prefectos?
Pero si de bajas se trata, la de los prefectos opositores de la Media Luna es un gran ejemplo. Además de lo que pasa en la ciudad de Santa Cruz, arriba explicado, se debe sumar a Trinidad, donde el apoyo a Ernesto Suárez Sartori ha disminuido de 69% a 60%, según establece el estudio.
El prefecto de Pando, que hasta hace poco se pensaba imbatible en Cobija, también experimenta una tendencia decreciente en sus niveles de respaldo, al pasar del 72% al 64 por ciento. Sin mejor posición que el anterior está el prefecto tarijeño Mario Cossio, quien registra una baja de 12 puntos respecto de mayo último, cuando contaba con un 76%.
En el occidente, se observa una recuperación del prefecto de Oruro, Luís Alberto Aguilar, quien ha mejorado levemente con un apoyo del 33%, pero que no deja de tener comprometida su gestión, y el prefecto de Potosí experimenta una disminución de 51% al 46% de respaldo.
La encuesta de MORI también consolida la situación comprometida del prefecto de La Paz, José Luís Paredes, a quien le disminuye el apoyo en las ciudades de La Paz y El Alto, y encuentra en una posición similar a Manfred Reyes Villa en Cochabamba que se resiste al revocatorio.
En medio de los estudios de opinión, que seguramente se harán con mayor frecuencia conforme se vaya acercando el día del referéndum revocatorio, una batalla política se libra entre el gobierno, que apuesta a que la consulta siente las bases para una modificación sustancial del cuadro político, y una oposición que se mueve, a veces sospechosamente, como ha denunciado el viceministro Sacha Llorenti, en escenarios cargados de ilegalidad o de advertencias, al parecer destinadas a frenar la consulta, si no se devuelve a las regiones el IDH, o la presión para que el vocal Piñeiro renuncie, con lo que la Corte Nacional Electoral se vería imposibilitada de organizar el acto electoral.
Fuente: La Época
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